invertir en vivienda

El cambio de ciclo del sector inmobiliario en España parece que ya es una realidad y es que de hecho el sector de la vivienda ha atravesado durante el año 2014 un claro punto de inflexión en sus principales tendencias. Prueba de ello es que la demanda de vivienda ha aumentado en torno a un 15% más en el último trimestre de este año, esto nos da una referencia clara del proceso de estabilización en los precios de las viviendas, sobre todo en lo referente al ajuste de precios a la baja e incluso algunos lo dan por terminado.

Dicho esto, las expectativas actuales son que este año se consolide esta recuperación del mercado inmobiliario. Es cierto que en este ciclo nuevo de recuperación que estamos viviendo no implicará en ningún caso un retorno a los años de la burbuja inmobiliaria y el mercado irracional  que vivimos en los años 2004 hasta el 2007. Más bien será una recuperación mucho más gradual y progresiva, tomando en cuenta que hay algunos factores estructurales que han cambiado en el mercado inmobiliario. En primer lugar la evolución de la población en España, y es que el saldo migratorio ya no es positivo como sucedía en los años anteriores, y esto seguirá reduciendo la demanda. Adicionalmente, la tasa de paro  sigue siendo elevada en nuestro país, y es que no se reducirá a niveles del 20% o cercanos hasta finales del año 2016, y esto supondrá un gran freno para la demanda de vivienda.

Sin embargo, sí que existen algunos factores coyunturales que favorecen una recuperación del sector inmobiliario y de la demanda de vivienda. En primer lugar habría que destacar la cierta mejora del mercado laboral desde el año 2014 que se ha cerrado con un aumento del número de trabajadores afiliados a la seguridad social de más de 400.000 personas, y aunque la gran mayoría de este aumento corresponde a contrataciones de carácter temporal, y esto no da seguridad para la compra de vivienda,  sigue siendo positivo ya que la tendencia y los niveles de empleo siguen mejorando y esto favorecerá a la confianza y a que haya una tendencia a pensar en la compra venta de vivienda.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la política monetaria extraordinariamente expansiva por parte del Banco Central Europeo hará que los costes de financiación sigan reduciéndose. De hecho, los bancos que ya tienen sus cuentas más saneadas, se pueden permitir competir por captar esos clientes  que demandan una hipoteca.

Otro factor a tener en cuenta, es que la vivienda debido a este escenario de tipos de intereses muy bajos, comparándolo a otras alternativas de inversión, como la deuda soberana, está provocando que la vivienda sea una inversión más rentable.

precio de la vivienda

Estos factores, van a permitir que la demanda de vivienda y la venta de casas aumente de manera significativa, en torno a un 15% tanto en este año como en el que viene, este aumento seguirá siendo progresivo y tendrá dos consecuencias positivas:

Primero: Un consumo progresivo del elevado stock de viviendas que se ha ido acumulando durante los años previos a la crisis, donde bajo mucho la demanda, esto va a permitir que se reactive la actividad promotora, prueba de esto, es que la formación bruta de capital fijo en construcción ha aumentado durante los dos últimos trimestres tras cinco años consecutivos de retroceso, y además estamos viendo los primeros aumentos en las cifras de los visados de obra lo cual es un dato muy positivo.

Segundo: Los precios puede que empiecen a repuntar nuevamente, sobretodo en zonas de gran demanda, aunque estos aumentos estarán en torno al 3% y se espera que unos años sean del 5%, y esto da una visión optimista debido al buen comportamiento que está mostrando el sector terciario y que puede trasladarse al sector residencial.

En definitiva el sector inmobiliario poco a poco está volviendo a ser una inversión importante que ofrece oportunidades muy atractivas para los inversores, sobre todo en las viviendas que están en buenas zonas y que dan buenas opciones de revalorización y atractiva rentabilidad.